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sábado, 31 de mayo de 2014

El Psicoanálisis y la Epistemología

La falsa alegación de cientificidad es una característica típica de las pseudociencias, que pretenden parasitar el –merecido- prestigio de las ciencias, sin pasar por la ardua tarea de estudiar, realizar análisis lógicos, formulaciones matemáticas, o experimentos.




Veamos abajo la postura del algunas Instituciones psicoanalíticas al respecto de su peculiar práctica.

La FEPAL (Federación Psicoanalítica de América Latina) nos miente:
“ARTICULO 2: FEPAL es una Institución científica sin fines de lucro, que agrupa a organizaciones piscoanalíticas (sic) latinoamericanas con personería jurídica y sin ánimo de lucro”.
Sí, “piscoanalíticas”. La palabra “científico/a” aparece 21 veces en el estatuto.


APM (México)
“La Asociación Psicoanalítica Mexicana es una asociación de carácter científico …” nos aseguran los mexicanos,  y aclaran que “La Asociación, como institución científica, tiene el propósito de desarrollo continuo de investigaciones en el ámbito de su especialidad, para lo cual se encuentra inscrita en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología”.
https://asociacionpsicoanaliticamexicana.org/acerca-de-apm
Ese “carácter científico”,  no les impide recomendar el Psicoanálisis para “ulcera péptica, colon irritable, o hipertensión arterial.”


APM (España)
La Asociación de Psicoanálisis de Madrid, fiel a sus principales desarrolladores, es ambigua:
 “En su evolución, desde finales del siglo XIX, ha dado lugar a todo un cuerpo teórico hasta llegar a constituir una nueva disciplina científica” empieza, temerariamente, para luego mitigarse:

La complejidad del objeto de estudio del psicoanálisis implica que los criterios de validación aplicados a nuestro campo de investigación sean diferentes a los utilizados por las “ciencias duras”. En la distinción entre ciencias naturales y ciencias sociales el psicoanálisis ocuparía un lugar especial, una suerte de “ciencia de la encrucijada..." 
https://apmadrid.org/interna.aspx?page=QueEs
Es, pero no es, pero será. Si no es una ciencia, ¿cómo puede haber “comunidad científica psicoanalítica”? A menos que la relación entre “científica” y “psicoanalítica” sea no vinculante, como, por ejemplo, en la frase “científico alemán”, o “científico tenista”. Tienen todo un texto para la "científicidad del PSA" que consiste mayormente en anécdotas, opiniones, invenciones y miserias:
https://apmadrid.org/interna.aspx?page=CientificidadPsicoanalisis


APA
La APA (Asociación Psicoanalítica Argentina)  nos informa, por ejemplo, que…
 “… se caracteriza por sostener un pluralismo teórico, tanto en la formación de nuevos psicoanalistas como en la formación permanente de sus miembros y en la promoción del debate científico. Este pluralismo se apoya en el respeto y estudio de todos los esquemas referenciales que parten del legado teórico freudiano, concibiendo de esta manera su vitalidad científica en la confrontación de opiniones”.
La APA está tan ansiosa de usar la palabra “científico” que hasta su año es “científico”, y tiene una sección “Científica” en su página. En ese apartado podemos leer: “Repensando el Edipo” y, en la tenebrosa sección “Accidentología Psicoanalítica”, amenazan:
 “Seguiremos estudiando el accidente espacial del Transbordador Columbia...”
 Así de científica es la APA.

APDEBA
La ApdeBa, pluralista y bastante lacaniana, nos informa que uno de sus designios es:

"
...aceptar el psicoanálisis como una ciencia en la que no existe un pensamiento único"
Y:
"Estamos convencidos de que para que esto sea posible es indispensable el intercambio con otras ciencias del conocimiento."
https://www.apdeba.org/quienes-somos/

EOL
La Escuela de Orientación Lacaniana es más tímida:
"
Esta Escuela tiene por objeto el psicoanálisis, y por fin, restaurar su verdad, transmitir su saber, ofrecerlo al control y al debate científico..."
No se sabe qué significa esto, ni qué serían sus "informes científicos".
https://eol.org.ar/blog/estatuto-escuela-de-la-orientacion-lacaniana/

IPA
La IPA (Asociación Internacional de Psicoanálisis) insiste en que:
 “…su misión es asegurar el desarrollo de la ciencia del psicoanálisis”.
La IPA es, por cierto, la asociación de Freud, algo así como la Iglesia Cátolica del Psicoanálisis.
http://www.ipa.org.uk/es/API_SP/About_Us/Mission_statement_SP/en/Mission_Statement.aspx?hkey=e339f7a9-b327-43e3-8007-8be5640e8660&iSession=-1

Nota: Para 2025 la IPA dejó de decir que el PSA es científico, aunque tienen una línea de comité llamada "True Line Científica":
https://es.ipa.world/Dev/Our_Org/Committees/CommitteesNew_b.aspx?SCode=SCIENTIFIC

SSP
La Sociedad Suiza de Psicoanálisis tiene en sus estatutos "premios científicos", "reuniones científicas", "intercambios científicos", "jornadas científicas", "actividades científicas", etc. En definitiva, todo es científico.
https://psychoanalyse.ch/fileadmin/user_upload/public/Organisation/Statuts/Statuts_SSPsa_edition_mai_2025.pdf

SAP
La SAP (Sociedad Argentina de Psicoanálisis) es menos declarativa, aunque también tiene su "área científica”, en la que organizan "Reuniones Científica (sic)":
https://sapsicoanalisis.org.ar/area-cientifica/

APCH
La APCH (Asociación de Psicoanálisis de Chile) declama:
“La A.P.CH. tiene como objetivo general promover y enseñar la ciencia del psicoanálisis y sus aplicaciones, velar por la excelencia en su práctica y el desarrollo de la investigación psicoanalítica.”
Y luego abusa 25 veces más de la palabra “ciencia” y sus derivados: “Reuniones científicas”, “Perfeccionamiento científico”, “Actividades científicas”, etc.
http://www.apch.cl/2012/index.php?option=com_content&view=article&id=64&Itemid=65

Actualización 2025:
La APCH ocultó sus abusos verbales pero siguen apareciendo en su reglamento:
"Recibir la información por parte de los analistas en función de supervisión sobre su producción científica (presentada en congresos, reuniones científicas de la APCh, o publicados en revistas psicoanalíticas)."
"El postulante deberá demostrar interés especial en los aspectos de la investigación y creación científica del Psicoanálisis."
"Deberá demostrar seriedad y profundidad en sus afirmaciones científicas, la que se evalúa a través de su producción en investigación y participación en las reuniones científicas."
https://apch.cl/instituto/reglamento/



APF
La APF (Association psychanalytique de France) también es muy científica:
"Fidèle à l’héritage freudien, la SFP voulut en même temps s’ouvrir, sur le plan scientifique, à une grande pluralité d’apports  "

"Le Conseil d’administration, élu pour deux ans, compte un Président, deux Vice-Présidents, un Secrétaire scientifique..."

Tienen un "comité científico", "actividades científicas", e incluso un "secretario científico" y una "vida científica", sea esto lo que fuere.
https://associationpsychanalytiquedefrance.fr/lapf/

SPP
La 
Société Psychanalytique de Paris también tiene "Consejos científicos" y "actividades científicas", con "secretarios científicos" encargados de la "vida científica"... de la ciencia...científica...
https://www.spp.asso.fr/la-spp/organisation/


Del Brasil tomaremos los siguientes ejemplos:

SPOB
La Sociedade Psicanalítica Ortodoxa do Brasil inventa un término que la epistemología ignora, "ciencia-arte":

"Nosso objetivo institucional é o de promover o ensino e a pesquisa da ciência-arte psicanalítica..."

SBPSP
La Sociedade Brasileira de Psicanálise de São Paulo "Mantém um notável fluxo científico e permanente de publicações, como o Jornal de Psicanálise e a Revista ide".
http://www.sbpsp.org.br/institucional/quem-somos.html

EBP
La Escola Brasileira de Psicanálise al menos quiere ser controlada:
"A EBP tem por objetivo a psicanálise e, por finalidade, a restauração de sua verdade e a transmissão de seu saber, oferecendo-o ao controle e ao debate científico".
https://ebp.org.br/a-escola-apresentacao/

SPP
La Sociedade Paulista de Psicanálise afirma sin vergüenza:
"A Psicanálise é uma disciplina científica criada por Sigmund Freud em 1896, que
consiste em decifrar o inconsciente..."

https://sppsic.org.br/sppisc-o-que-e-psicanalise/

SBPRJ
La Sociedade Brasileira de Psicanálise do Rio de Janeiro abusa del término varias veces:
"O Conselho Científico tem como finalidade promover o aperfeiçoamento e a atualização científica da SBPRJ através da criação e coordenação de atividades internas e abertas ao público".
"Representa a SBPRJ nas atividades científicas externas e promove intercâmbios nacionais e internacionais".
https://www.sbprj.org.br/sobre-a-sbprj

EPCRJ
La Escola do Psicanálise Clínica do Rio de Janeiro:
"A SOCIEDADE PSICANALÍTICA DO ESTADO DO RIO DE JANEIRO (Sociedade Científica de Psicanálise Insight), funciona desde 1978".
http://www.sociedadepsicanalitica.org/scpci/

Actualización 2025: Ya no son científicos. La página también parece dedicarse a vender cursos:
https://www.sociedadepsicanalitica.org/institucional

CBP
O Círculo Brasileiro de Psicanálise nos dice que es una ciencia, de algo que no existe:
"A Psicanálise é a ciência do Inconsciente..."
https://cbp.org.br/carta-de-principios/

SPRJ
La Sociedade Psicanalítica do Rio de Janeiro -que tuvo entre sus fundadores a Werner Kemper, que trabajó como psicoanalista durante 12 años en la Alemania Nazi- tiene "eventos científicos":
"A meta de conquistar a Psicanálise como ciência..."
https://sprj.org.br/site/quem-somos/

FBP
La Federacâo Brasileira de Psicanálise abusa del término "ciencia " y sus derivados una veintena de veces:
"Art. 3º – São objetivos da FEDERAÇÃO BRASILEIRA DE PSICANÁLISE:
(...)
b) proporcionar o intercâmbio, assim como a união, entre as Entidades Federadas, promovendo, patrocinando ou estimulando atividades científicas e didáticas que favoreçam a comunidade entre os psicanalistas brasileiros..."

https://febrapsi.org/storage/2021/06/FEBRAPSI-Estatuto.pdf
EPF
La EPF (Federación Europea de Psicoanálisis) también dilapida el término “científico”, además de tomar la definición de Freud en su Constitución:

"Psycho-analysis is the name (1) of a procedure for the investigation of unconscious mental processes which are almost inaccessible in any other way, (2) of a method (based upon that investigation) for the treatment of neurotic and not-neurotic disorders and (3) of a collection of psychological information obtained along those lines, which is gradually being accumulated into a scientific discipline."

Más allá de las instituciones, la postura de los psicoanalistas particulares es oscilante.
Las respuestas más comunes son:

1-       Es una ciencia, pero diferente”. Esta declaración toma varias formas:
             1-a: <<Es “una ciencia conjetural”>>.
Aludiendo a las ideas de Gianni Váttimo, y el “Pensamiento débil”, que depende de la libertad de interpretación no sujeta a la lógica.  Es decir, no hay tal cosa como una “ciencia conjetural” y, de existir, las únicas diferencias que ofrecería respecto del chamanismo, es que este último está a cargo de alguien que se viste con plumas.

               1-b: “Es una ciencia, pero tiene otra epistemología”.
Esta es una de las peores fundamentaciones, y es una constante (véase la entrada “El Psicoanálisis y la Otra Dimensión”). ¿Cuál es esa “otra epistemología”? ¿Cuáles son sus principios? Nadie lo sabe. Es simplemente una frase que conviene repetir. El Psicoanálisis también pretende tener otra lógica (cuyos principios no están enunciados en ninguna parte), otra lingüística (mayormente inventada por Lacan), otro concepto de cura, y hasta otra ética.

               1-c: “Es una ciencia, pero la epistemología todavía no se dio cuenta”.
Graciosa como suena, es una objeción común. A veces viene adornada con pintorescos desvíos como “ciencia positiva” (concepto inexistente en epistemología) o con la acusación de “positivismo” (generalmente se refieren con esta palabra al empirismo vulgar). Ignoran que el empirismo vulgar no se utiliza en ciencias, al igual que no se usa el positivismo de Comte. Las ciencias actuales están más vinculadas al empirismo lógico, o al racioempirismo. Con este argumento, sugieren que llegará el día en que el Psicoanálisis será considerado una ciencia. Si bien no tiene sentido tratar de refutar una profecía vana, cabe señalar que la epistemología y las ciencias se han hecho cada vez más rígidas, por lo que cuesta creer que en algún momento se acepte como ciencia un galimatías laxo y vanilocuente como el Psicoanálisis.

2-        “El Psicoanálisis no es ciencia y eso es una de sus virtudes, pues la ciencia es mala”.
La ciencia sería “mala” por razones de lo más variopintas: tanto por la bomba atómica, como por la medicación de pacientes psiquiátricos y los negocios de las farmacéuticas. Ninguno de estos alegatos trata sobre la ciencia, pues la bomba y las drogas dependen de la tecnología, y las farmacéuticas, además, del mercado; pero ignorar qué es la ciencia es casi un privilegio de los psicoanalistas.
Casi todas las críticas a la tecnología tienden a olvidar las vacunas, las telecomunicaciones, y los tratamientos efectivos para millones de personas (prefieren hablar de explosiones nucleares; son más vistosas). Y la crítica a las farmacéuticas es una especie de teoría de conspiración que no da lugar a argumentos: aún si las farmacéuticas fueran malas, esto no significa que, necesariamente, los medicamentos sean todos malos. Es una forma de demonización, como suponer que el teléfono es maligno o inservible porque se patentó en Estados Unidos.
Dentro de esta objeción aparece la de que “el psicoanálisis es la única disciplina que tiene en cuenta al sujeto”. Y es falso -si “sujeto” quiere decir una persona común y corriente- pues las otras terapias no necesariamente dejan de lado al paciente e ignoran sus peculiaridades.
Ahora bien, si “sujeto” es una x cosa derivada del inconsciente, no es ni verdadero ni falso: es infalsable: es como decir “los cazafantasmas son los únicos que cazan fantasmas”, o “que el Ayur-Veda es la única <<medicina>> que se ocupa de nuestros chakras”. Simplemente se están inventando un objeto para luego suponer una exclusividad.

3-“No sé ni me importa”.
Respuesta penosa y bastante común: mientras puedan “trabajar” tranquilos, todo les da lo mismo.


El status científico –o no- del psicoanálisis no es un asunto menor aunque muchos psicoanalistas se desentiendan del problema de cómo calificar a su práctica.
En Argentina, La  Ley Nacional Nº 26.657 de Salud  Mental, aclara, en el apartado de Derechos:
“c) Derecho a recibir una atención basada en fundamentos científicos ajustados a principios éticos."
(Ley 26657, cap III, art.7.c)
Y en su implementación, según Decreto Nacional 603/13:
“c) La Autoridad de Aplicación deberá determinar cuáles son las prácticas que se encuentran basadas en fundamentos científicos ajustados a principios éticos. Todas aquellas que no se encuentren previstas estarán prohibidas"
(Decreto de reglamentación 603/13, cap IV art. 7.c)



La epistemología es la disciplina -o metaciencia- que tiene por objeto el estudio de las ciencias. Como toda disciplina científica, debe definir su objeto, y describirlo, lo que da como resultado una serie de características de lo científico. Aquellas prácticas que no cumplan con la mayoría de estas características simplemente no son científicas.

Algunos aspectos que no cumple el psicoanálisis:

  1. Ontología realista: que podríamos explicar como "cosmovisión" científica. La ontología de las ciencias fácticas es realista: cree que el mundo existe fuera de nuestra propia conciencia y puede ser explicado sin recurrir a entidades  sobrenaturales, o no comprobables, como el Inconsciente, el Super-Yo, etc.

2. Coherencia externa: Ninguna ciencia puede proponer hipótesis que contradigan otras hipótesis bien establecidas de otras ciencias. El Psicoanálisis incluye especulaciones sobre  la “energía psíquica”, que por ser no mensurable y discurrir por sistemas no materiales, negaría la física, entre otras varias conjeturas que han sido comprobadas como falsas por la psicología, la neurología, o las neurociencias.

3. Falsabilidad: toda hipótesis debe ser comprobable experimentalmente, directa o indirectamente, y ser susceptible de refutación. El psicoanálisis contiene construcciones irrefutables, como el Complejo de Edipo en la formulación de Freud, y otras que fueron refutadas experimentalmente, como la represión de hechos traumáticos (Refutada en parte por los trabajos de la Dra. Elizabeth Loftus y otros: http://socialecology.uci.edu/search/node/loftus ).

4. Exactitud: El lenguaje empleado debe ser claro, preciso, exacto, y evitar la ambigüedad.  En el psicoanálisis los conceptos (por ejemplo, Libido) pueden tener más de una acepción, y autores como Lacan, con su sintaxis rota, su abuso de disciplinas que ignora (topología, lógica, matemáticas), y su oscuridad, podrían ser mejor clasificados como místicos – o charlatanes- que como científicos (Para errores gruesos de Lacan en cuanto a topología, lógica y matemáticas puede leerse el capítulo que  le dedican Sokal y Bricmont en su libro “Imposturas Intelectuales” que pueden descargar de aquí: http://ebiblioteca.org/?/buscar/~Sokal%20Alan%20- ).

5. Superposición: Las ciencias comparten parcialmente las investigaciones e interactúan: la economía se sirve de la historia y de la sociología; la química se sirve de la física. El psicoanálisis está solo, aunque en el pasado haya incursionado en otros ámbitos para hacer el ridículo: por ejemplo, la explicación del origen de la cultura en Tótem y tabú, o la explicación de la revolución  rusa, causada, según Gorer, por cómo ceñían el pañal las madres rusas.

6. Comunidad crítica: La ciencia necesita de la crítica y se expone voluntariamente a ella. El psicoanálisis la rehúye; desde que Freud decidiera dogmáticamente que nadie puede hablar de su  disciplina sin haber pasado por la experiencia psicoanalítica, e impusiera el análisis didáctico como requisito inevitable (En Freud, “Lección XXXI. Disección de la personalidad  psíquica”: http://ebiblioteca.org/?/buscar/~Freud%20Sigmund%20- ).

Sólo se mencionan unos pocos aspectos, que son cumplidos por las ciencias fácticas (sociales y naturales), para evitar la réplica usual de que las “ciencias sociales son diferentes, y pueden  hacer cualquier cosa”. No, no pueden.
Célebremente, epistemólogos como Popper, Lakatos, Grünbaum, Cioffi, y Bunge consideran al psicoanálisis no científico.





No obstante, todavía se podría afirmar que, aunque no sea científico, es efectivo y cura. Lamentablemente, esto tampoco es verdad como veremos en otra entrada (ElPsicoanálisis y su (In)eficacia).

El Psicoanálisis y la Ciencia. Hipótesis Falsadas I. Sexualidad Infantil y Complejo de Edipo.

A menudo se pretende salvar al Psicoanálisis aduciendo que trata temas olvidados por la ciencia o que la ciencia no puede explicar (los sueños, los lapsus, la represión, etc). Esta lastimera objeción siempre acompañó a los religiosos, que pretenden refugiar a Dios en aquello que la ciencia aún no sabe con exactitud (el origen del universo o, en el pasado,  la diversidad de las especies,  por ejemplo).  

Es inútil por dos razones:

A- Es una falacia conocida como ad ignorantiam, consistente en afirmar la verdad o falsedad de una proposición aduciendo la falta de pruebas en su contra.
B- La ciencia sí tiene hipótesis que explican buena parte de los “misterios” de la mente, y a menudo son contrarias a las del Psicoanálisis.

Veamos qué hay en esos rincones oscuros en donde antes reinaba el Psicoanálisis:

1- La sexualidad infantil.
Este es el caso de un hecho que no merece nuevas explicaciones, porque simplemente no existe.
Si bien se ha hablado de sexualidad infantil tiempo antes de Freud, no hay estudios fiables al respecto -Freud, por ejemplo, se basaba en un caso (El Pequeño Hans), que fue psicoanalizado mayormente por correspondencia (Freud lo vio sólo dos veces).
Durante un tiempo circuló el Informe Kinsey (1948), verdadero hito en investigaciones sobre la sexualidad humana, que aún aparece como válido en la red. La verdad es que sus resultados son cuestionables, tanto por la selección de la muestra (pedófilos, prostitutas, población carcelaria, etc.) como por sus varias licencias en cuanto a método: filmar relaciones sexuales en su casa, promover el sexo entre sus colaboradores y encuestados, o procurarse tanta pornografía como para atraer la atención de la Aduana.
En el Informe Kinsey se habla de orgasmos en niños de 5 meses a 14 años. Ante las acusaciones de colaborar con pedófilos, Kinsey finalmente revelaría que su fuente era el Diario personal de Rex King, un laborioso pederasta que había acosado a más de 300 niños.


La fuente única, además de provenir de alguien claramente interesado en hallar la sexualidad en los niños, le resta todo valor a esta parte del Informe Kinsey.



Más metódico y menos depravado, el psicólogo C.W. Valentine había publicado en 1942 “La psicología de la primera infancia”, cuya conclusión, con respecto a la sexualidad infantil es:

  “… las ideas sobre la sexualidad infantil sean, en realidad (a) sugeridas por el mismo psicoanálisis, como el mismo Freud sospechó en ocasiones, o (b) entera o parcialmente interpretaciones del mismo paciente y/o exageraciones de sensaciones o impulsos relativamente leves, o (c) en gran parte ciertas pero sólo en unos cuantos casos anormales.”

Hoy en día sabemos que el hipotálamo, encargado en parte de la excitación sexual, es idéntico hasta los 4 años de edad, y luego comienza a desarrollarse paulatinamente. La hipófisis tampoco segrega las hormonas involucradas en la sexualidad, como la oxitocina y la vasopresina.

La OMS sigue sin dar resultados si se busca “sexualidad infantil” en su página…


Desde un punto biológico, no tiene ningún sentido un comportamiento sexual cuando el individuo no está preparado para procrear. A este respecto debe recordarse que la sexualidad  según Freud acompaña al niño desde el nacimiento.

En “Esquema de Psicoanálisis” (1938), Freud nos informa que:

“a. La vida sexual no comienza sólo con la pubertad, sino que se inicia enseguida después del nacimiento con nítidas exteriorizaciones”.
Y:
“b. Es necesario distinguir de manera tajante entre los conceptos de «sexual» y de «genital». El primero es el más extenso, e incluye muchas actividades que nada tienen que ver con los genitales”.

En este punto, simplemente no estamos hablando se “sexualidad” pues no hay razón alguna para llamar “sexualidad” al mero placer. Más adelante Freud insiste:

“Muy temprano, en el chupeteo en que el niño persevera obstinadamente se evidencia una necesidad de satisfacción que -si bien tiene por punto de partida la recepción de alimento y es incitada por esta- aspira a una ganancia de placer independiente de la nutrición, y que por eso puede y debe ser llamada sexual”.

¿Con qué fundamento? Ninguno. Para Freud tomar un helado es sexual.
Hablar de sexualidad infantil es tan lícito como hablar de lactancia senil.



2- El Complejo de Edipo.

Francamente, si no existe la sexualidad infantil no tiene mucho sentido desbaratar la hipótesis del Complejo de Edipo, en el cual la sexualidad es claramente lo que llamamos comúnmente sexualidad. Veamos lo que dice Freud al respecto:

En “Moisés y el monoteísmo”(1939):
“… el niño empezó a excitar con la mano su pequeño pene y a ensayar diversos ataques sexuales a su madre, identificándose con el padre, en cuyo lugar se ponía. Esto siguió hasta que al fin recibió de la madre la prohibición de tocarse el miembro y, además, oyó de ella la amenaza de que se lo diría al padre, quien, como castigo, le quitaría el miembro pecador”.

En “Algunos tipos de carácter dilucidados por el trabajo psicoanalítico” (1916), Freud nos confiesa:
“… este oscuro sentimiento de culpa brota del complejo de Edipo, es una reacción frente a los dos grandes propósitos delictivos, el de matar al padre y el de tener comercio sexual con la madre.”

Como vemos, en Freud se trata de sexo puro y duro, sin atenuantes o estructuralizaciones lacanizantes.

Para Lacan el Complejo de Edipo es algo mucho más complicado, pero igualmente ridículo:

Entre el niño y la madre se interpone el falo imaginario. La madre quiere el falo, y se sabe en falta –porque no lo tiene-; el niño, que es el falo de la madre, al mismo tiempo sabe que no “puede simplemente engañar el deseo de la madre con la semejanza imaginaria de un falo: tiene que presentar algo en lo real. Pero el órgano real de la criatura (sea varó o niña) es desesperadamente inadecuado” (recordemos que hablamos de un niño –o niña- de 3 a 5 años). Entonces llega el padre imaginario (hay dos padres), que trae la ley del padre, y se opone al deseo irracional de la madre, castrándola simbólicamente. Gran conmoción. Luego llega el padre real, con su falo real, y castra simbólicamente al niño, que se ve “liberado de la tarea imposible y provocadora de angustia de tener que ser el falo, cuando comprende que el padre lo tiene.
Todo este galimatías cósmico de falos y padres “debe entenderse con referencia a las estructuras clínicas y también a la cuestión de la sexualidad”.

Todo esto lo pueden encontrar en el “Diccionario Introductorio de Psicoanálisis Lacaniano” de Dylan Evans. Las partes citadas son de él.
Para que queden claras las referencias a la sexualidad, citemos de nuevo a Lacan: 

La relación sexual, no existe, pero eso no es tan evidente. No existe, salvo si es incestuosa. Es exactamente eso lo que avanzó Freud – no la hay, salvo la incestuosa, o asesina. El mito de Edipo  designa eso, que la única persona con la que se tienen deseos de acostarse, es la madre, y en cuanto al  padre, se le mata.” (En “La estafa psicoanalítica”, Ornicar, 1979).

Klein, es más imaginativa y nos regala a todos esta maravilla:

La frustración del seno materno lleva a los niños como a las niñas a evitarlo, y estimula en ellos el deseo de una satisfacción oral asegurada por el pene del padre. (…) Los deseos genitales por el pene del  padre, que se mezclan con los deseos orales, son el fundamento de los estadios precoces del complejo  de Edipo positivo en la niña, invertido en el niño”.  
(Ensayos sobre Psicoanálisis, 1948)

En “Psicoanálisis”, Freud nos explica que el Complejo de Edipo es central en su teoría, además de explicar todas las cosas:

“La situación de conflicto más importante que el niño tiene que resolver es la de la relación con los padres, el complejo de Edipo. (…) De reacciones contra las reivindicaciones pulsionales del complejo  de Edipo proceden las realizaciones más preciosas y socialmente las más significativas de la mente  humana, tanto en la vida del individuo como verosímilmente en la historia de la humanidad en general”. 



“En el complejo de Edipo se encuentra el origen de la religión, de la moral, de la sociedad y del arte, y eso en plena conformidad con la tesis psicoanalítica según la cual este complejo forma el núcleo  de todas las neurosis”. 

La refutación de los neurólogos:
Ya habíamos visto que el hipotálamo no se desarrolla tempranamente; que no hay nada que indique sexualidad, y por ende, no tiene sentido hablar de ella.

La refutación de los antropólogos:

Lévi-Strauss: En “Las estructuras elementales del parentesco” (1949) nos dice que “el incesto es socialmente absurdo antes de ser moralmente culpable”, en tanto supone que la prohibición de éste implica más que nada el reverso: la obligación de la exogamia, en tanto el intercambio de mujeres entre grupos favorece las alianzas y la colaboración.

Westermarck: Ya en época de Freud, Westermarck enunciaba el efecto que lleva su nombre: concluía que nadie sentía atracción sexual por aquellas personas con las que había compartido su infancia. Este rechazo natural al incesto puede ser un claro factor evolutivo, puesto que la consanguinidad aumenta gravemente el peligro de malformaciones y enfermedades congénitas.


Arthur Wolf:  Vendría a confirmar ampliamente el Efecto Westermarck, luego de investigar más de 14.000 casos de matrimonios en Taiwán, en los que los futuros cónyuges debían convivir desde niños (matrimonio mayor), o sólo se conocerían de adultos (matrimonio menor), hallando una clara relación entre uniones fracasadas y el matrimonio mayor.  Su conclusión es que "Lejos de concebir una atracción sexual por miembros de la misma  familia, los niños desarrollan una fuerte aversión sexual como resultado de la  asociación inevitable”.
En: “Childhood Association, Sexual Attraction, and the Incest Taboo: A Chinese Case.” American Anthropologist 68:883–98, de 1966.
     “Childhood Association and Sexual Attraction: A Further Test of theWestermarck Hypothesis.” American Anthropologist 72:503–15, de 1970
 
Aquí pueden leer un poco sobre esto:


Malinowski: Investigó las relaciones de parentesco en las Islas Trobriand, donde los niños eran criados por la familia materna, y la figura paterna era actuada por uno de sus tíos, de modo que no había parte masculina con la cual competir por el acceso sexual a la madre. Esto desmoronaba la supuesta universalidad del complejo.
Contestó específicamente al Complejo de Edipo en:
“Sexo y represión en la sociedad primitiva”, de 1927


La Refutación de los sociólogos:

Los sociólogos Lionel Tiger y Joseph Shepher estudiaron más de 2700 casos y gran cantidad de datos administrativos procedentes de los kibutz, en los cuales los niños se crían en común, por una nodriza, sin tener mucho contacto con los padres. El resultado seguía siendo que la familiaridad durante la infancia influía luego en una indiferencia sexual.

 Shepher, J. "Mate selection among second generation kibbutz adolescents and adults: Incest avoidance and negative imprinting” (1971).


Leavitt llega a una interpretación diferente de los datos, y acentúa la influencia de factores educativos en el rechazo al incesto. Aún así, no hay ni siquiera la sombra del Complejo de Edipo:
Leavitt, G.C. ,“Tylor vs. Westermarck: Explaining the incest taboo”. Sociology Mind, 3, 45-51.
(2013)


La refutación de los biólogos:

Además del contenido evolutivo en el Efecto Westermarck, aparentemente un sistema inmunológico similar entre la pareja implicaría una mayor vulnerabilidad ante las infecciones.

Lieberman, D.; Tooby, J.; Cosmides, L. , "Does morality have a biological basis? An empirical test of the factors governing moral sentiments relating to incest” (2003).


También la obligación de la exogamia se da en los monos, que no tienen lenguaje, ni órdenes simbólico-lacanianos:

Arthur P. Wolf and William H. Durham (Editors), “Inbreeding, Incest, and the Incest Taboo: The State of Knowledge at the Turn of the Century”, Stanford University Press (2004).


La refutación de cualquiera que haya visto de lejos un manual de lógica:

La doble formulación del complejo lo convierte en infalsable. Veamos cómo Freud formula su hipótesis, en “El yo y el Ello” (1923):
“Da la impresión de que el complejo de Edipo simple  no corresponde a la situación más frecuente. [...] Muy a menudo, un examen en profundidad saca a  la luz la forma más completa del complejo de Edipo, que es doble: una forma positiva y una  negativa, dependiendo de la bisexualidad original del niño. Eso significa que el niño no tiene  solamente un actitud ambivalente frente al padre y una elección de objeto tierno con respecto a la  madre, sino que se comporta al mimos tiempo como una niña, que manifiesta la actitud femenina de  ternura por el padre y la correspondiente actitud de hostilidad celosa con respecto a la madre”.

Es decir, la hipótesis predice todos los comportamientos posibles: Haga lo que hiciere el niño, el Complejo de Edipo se confirma. Por muy seductor que pueda parecer este mecanismo, es algo que lo eyecta fuera de la ciencia, e incluso fuera de la sensatez. Voltaire se burlaba de las predicciones  afirmando que si dos hombres decían, uno, mañana lloverá, y el otro, mañana no lloverá, inevitablemente al otro día tendríamos a un profeta. Pues bien, Freud es esos dos hombres al mismo tiempo.
De paso podemos refutar también esto, que pretende explicar el apego común a los mamíferos superiores por “el mágico poder del sexo”:

“La atracción sexual actúa también, generalmente, sobre los mismos padres, haciendo que por un rasgo natural prefiera y proteja la madre a los varones, mientras que el padre dedica mayor ternura a las hijas, conduciéndose en cambio ambos con igual severidad en la educación de sus descendientes cuando el mágico poder del sexo no perturba su juicio”.
(Freud, “La interpretación de los sueños”, 1899).

Una sola palabra: Prolactina, hormona reconocida por ser un inhibidor sexual.