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sábado, 31 de mayo de 2014

El Psicoanálisis y la Ciencia. Hipótesis Falsadas I. Sexualidad Infantil y Complejo de Edipo.

A menudo se pretende salvar al Psicoanálisis aduciendo que trata temas olvidados por la ciencia o que la ciencia no puede explicar (los sueños, los lapsus, la represión, etc). Esta lastimera objeción siempre acompañó a los religiosos, que pretenden refugiar a Dios en aquello que la ciencia aún no sabe con exactitud (el origen del universo o, en el pasado,  la diversidad de las especies,  por ejemplo).  

Es inútil por dos razones:

A- Es una falacia conocida como ad ignorantiam, consistente en afirmar la verdad o falsedad de una proposición aduciendo la falta de pruebas en su contra.
B- La ciencia sí tiene hipótesis que explican buena parte de los “misterios” de la mente, y a menudo son contrarias a las del Psicoanálisis.

Veamos qué hay en esos rincones oscuros en donde antes reinaba el Psicoanálisis:

1- La sexualidad infantil.
Este es el caso de un hecho que no merece nuevas explicaciones, porque simplemente no existe.
Si bien se ha hablado de sexualidad infantil tiempo antes de Freud, no hay estudios fiables al respecto -Freud, por ejemplo, se basaba en un caso (El Pequeño Hans), que fue psicoanalizado mayormente por correspondencia (Freud lo vio sólo dos veces).
Durante un tiempo circuló el Informe Kinsey (1948), verdadero hito en investigaciones sobre la sexualidad humana, que aún aparece como válido en la red. La verdad es que sus resultados son cuestionables, tanto por la selección de la muestra (pedófilos, prostitutas, población carcelaria, etc.) como por sus varias licencias en cuanto a método: filmar relaciones sexuales en su casa, promover el sexo entre sus colaboradores y encuestados, o procurarse tanta pornografía como para atraer la atención de la Aduana.
En el Informe Kinsey se habla de orgasmos en niños de 5 meses a 14 años. Ante las acusaciones de colaborar con pedófilos, Kinsey finalmente revelaría que su fuente era el Diario personal de Rex King, un laborioso pederasta que había acosado a más de 300 niños.


La fuente única, además de provenir de alguien claramente interesado en hallar la sexualidad en los niños, le resta todo valor a esta parte del Informe Kinsey.



Más metódico y menos depravado, el psicólogo C.W. Valentine había publicado en 1942 “La psicología de la primera infancia”, cuya conclusión, con respecto a la sexualidad infantil es:

  “… las ideas sobre la sexualidad infantil sean, en realidad (a) sugeridas por el mismo psicoanálisis, como el mismo Freud sospechó en ocasiones, o (b) entera o parcialmente interpretaciones del mismo paciente y/o exageraciones de sensaciones o impulsos relativamente leves, o (c) en gran parte ciertas pero sólo en unos cuantos casos anormales.”

Hoy en día sabemos que el hipotálamo, encargado en parte de la excitación sexual, es idéntico hasta los 4 años de edad, y luego comienza a desarrollarse paulatinamente. La hipófisis tampoco segrega las hormonas involucradas en la sexualidad, como la oxitocina y la vasopresina.

La OMS sigue sin dar resultados si se busca “sexualidad infantil” en su página…


Desde un punto biológico, no tiene ningún sentido un comportamiento sexual cuando el individuo no está preparado para procrear. A este respecto debe recordarse que la sexualidad  según Freud acompaña al niño desde el nacimiento.

En “Esquema de Psicoanálisis” (1938), Freud nos informa que:

“a. La vida sexual no comienza sólo con la pubertad, sino que se inicia enseguida después del nacimiento con nítidas exteriorizaciones”.
Y:
“b. Es necesario distinguir de manera tajante entre los conceptos de «sexual» y de «genital». El primero es el más extenso, e incluye muchas actividades que nada tienen que ver con los genitales”.

En este punto, simplemente no estamos hablando se “sexualidad” pues no hay razón alguna para llamar “sexualidad” al mero placer. Más adelante Freud insiste:

“Muy temprano, en el chupeteo en que el niño persevera obstinadamente se evidencia una necesidad de satisfacción que -si bien tiene por punto de partida la recepción de alimento y es incitada por esta- aspira a una ganancia de placer independiente de la nutrición, y que por eso puede y debe ser llamada sexual”.

¿Con qué fundamento? Ninguno. Para Freud tomar un helado es sexual.
Hablar de sexualidad infantil es tan lícito como hablar de lactancia senil.



2- El Complejo de Edipo.

Francamente, si no existe la sexualidad infantil no tiene mucho sentido desbaratar la hipótesis del Complejo de Edipo, en el cual la sexualidad es claramente lo que llamamos comúnmente sexualidad. Veamos lo que dice Freud al respecto:

En “Moisés y el monoteísmo”(1939):
“… el niño empezó a excitar con la mano su pequeño pene y a ensayar diversos ataques sexuales a su madre, identificándose con el padre, en cuyo lugar se ponía. Esto siguió hasta que al fin recibió de la madre la prohibición de tocarse el miembro y, además, oyó de ella la amenaza de que se lo diría al padre, quien, como castigo, le quitaría el miembro pecador”.

En “Algunos tipos de carácter dilucidados por el trabajo psicoanalítico” (1916), Freud nos confiesa:
“… este oscuro sentimiento de culpa brota del complejo de Edipo, es una reacción frente a los dos grandes propósitos delictivos, el de matar al padre y el de tener comercio sexual con la madre.”

Como vemos, en Freud se trata de sexo puro y duro, sin atenuantes o estructuralizaciones lacanizantes.

Para Lacan el Complejo de Edipo es algo mucho más complicado, pero igualmente ridículo:

Entre el niño y la madre se interpone el falo imaginario. La madre quiere el falo, y se sabe en falta –porque no lo tiene-; el niño, que es el falo de la madre, al mismo tiempo sabe que no “puede simplemente engañar el deseo de la madre con la semejanza imaginaria de un falo: tiene que presentar algo en lo real. Pero el órgano real de la criatura (sea varó o niña) es desesperadamente inadecuado” (recordemos que hablamos de un niño –o niña- de 3 a 5 años). Entonces llega el padre imaginario (hay dos padres), que trae la ley del padre, y se opone al deseo irracional de la madre, castrándola simbólicamente. Gran conmoción. Luego llega el padre real, con su falo real, y castra simbólicamente al niño, que se ve “liberado de la tarea imposible y provocadora de angustia de tener que ser el falo, cuando comprende que el padre lo tiene.
Todo este galimatías cósmico de falos y padres “debe entenderse con referencia a las estructuras clínicas y también a la cuestión de la sexualidad”.

Todo esto lo pueden encontrar en el “Diccionario Introductorio de Psicoanálisis Lacaniano” de Dylan Evans. Las partes citadas son de él.
Para que queden claras las referencias a la sexualidad, citemos de nuevo a Lacan: 

La relación sexual, no existe, pero eso no es tan evidente. No existe, salvo si es incestuosa. Es exactamente eso lo que avanzó Freud – no la hay, salvo la incestuosa, o asesina. El mito de Edipo  designa eso, que la única persona con la que se tienen deseos de acostarse, es la madre, y en cuanto al  padre, se le mata.” (En “La estafa psicoanalítica”, Ornicar, 1979).

Klein, es más imaginativa y nos regala a todos esta maravilla:

La frustración del seno materno lleva a los niños como a las niñas a evitarlo, y estimula en ellos el deseo de una satisfacción oral asegurada por el pene del padre. (…) Los deseos genitales por el pene del  padre, que se mezclan con los deseos orales, son el fundamento de los estadios precoces del complejo  de Edipo positivo en la niña, invertido en el niño”.  
(Ensayos sobre Psicoanálisis, 1948)

En “Psicoanálisis”, Freud nos explica que el Complejo de Edipo es central en su teoría, además de explicar todas las cosas:

“La situación de conflicto más importante que el niño tiene que resolver es la de la relación con los padres, el complejo de Edipo. (…) De reacciones contra las reivindicaciones pulsionales del complejo  de Edipo proceden las realizaciones más preciosas y socialmente las más significativas de la mente  humana, tanto en la vida del individuo como verosímilmente en la historia de la humanidad en general”. 



“En el complejo de Edipo se encuentra el origen de la religión, de la moral, de la sociedad y del arte, y eso en plena conformidad con la tesis psicoanalítica según la cual este complejo forma el núcleo  de todas las neurosis”. 

La refutación de los neurólogos:
Ya habíamos visto que el hipotálamo no se desarrolla tempranamente; que no hay nada que indique sexualidad, y por ende, no tiene sentido hablar de ella.

La refutación de los antropólogos:

Lévi-Strauss: En “Las estructuras elementales del parentesco” (1949) nos dice que “el incesto es socialmente absurdo antes de ser moralmente culpable”, en tanto supone que la prohibición de éste implica más que nada el reverso: la obligación de la exogamia, en tanto el intercambio de mujeres entre grupos favorece las alianzas y la colaboración.

Westermarck: Ya en época de Freud, Westermarck enunciaba el efecto que lleva su nombre: concluía que nadie sentía atracción sexual por aquellas personas con las que había compartido su infancia. Este rechazo natural al incesto puede ser un claro factor evolutivo, puesto que la consanguinidad aumenta gravemente el peligro de malformaciones y enfermedades congénitas.


Arthur Wolf:  Vendría a confirmar ampliamente el Efecto Westermarck, luego de investigar más de 14.000 casos de matrimonios en Taiwán, en los que los futuros cónyuges debían convivir desde niños (matrimonio mayor), o sólo se conocerían de adultos (matrimonio menor), hallando una clara relación entre uniones fracasadas y el matrimonio mayor.  Su conclusión es que "Lejos de concebir una atracción sexual por miembros de la misma  familia, los niños desarrollan una fuerte aversión sexual como resultado de la  asociación inevitable”.
En: “Childhood Association, Sexual Attraction, and the Incest Taboo: A Chinese Case.” American Anthropologist 68:883–98, de 1966.
     “Childhood Association and Sexual Attraction: A Further Test of theWestermarck Hypothesis.” American Anthropologist 72:503–15, de 1970
 
Aquí pueden leer un poco sobre esto:


Malinowski: Investigó las relaciones de parentesco en las Islas Trobriand, donde los niños eran criados por la familia materna, y la figura paterna era actuada por uno de sus tíos, de modo que no había parte masculina con la cual competir por el acceso sexual a la madre. Esto desmoronaba la supuesta universalidad del complejo.
Contestó específicamente al Complejo de Edipo en:
“Sexo y represión en la sociedad primitiva”, de 1927


La Refutación de los sociólogos:

Los sociólogos Lionel Tiger y Joseph Shepher estudiaron más de 2700 casos y gran cantidad de datos administrativos procedentes de los kibutz, en los cuales los niños se crían en común, por una nodriza, sin tener mucho contacto con los padres. El resultado seguía siendo que la familiaridad durante la infancia influía luego en una indiferencia sexual.

 Shepher, J. "Mate selection among second generation kibbutz adolescents and adults: Incest avoidance and negative imprinting” (1971).


Leavitt llega a una interpretación diferente de los datos, y acentúa la influencia de factores educativos en el rechazo al incesto. Aún así, no hay ni siquiera la sombra del Complejo de Edipo:
Leavitt, G.C. ,“Tylor vs. Westermarck: Explaining the incest taboo”. Sociology Mind, 3, 45-51.
(2013)


La refutación de los biólogos:

Además del contenido evolutivo en el Efecto Westermarck, aparentemente un sistema inmunológico similar entre la pareja implicaría una mayor vulnerabilidad ante las infecciones.

Lieberman, D.; Tooby, J.; Cosmides, L. , "Does morality have a biological basis? An empirical test of the factors governing moral sentiments relating to incest” (2003).


También la obligación de la exogamia se da en los monos, que no tienen lenguaje, ni órdenes simbólico-lacanianos:

Arthur P. Wolf and William H. Durham (Editors), “Inbreeding, Incest, and the Incest Taboo: The State of Knowledge at the Turn of the Century”, Stanford University Press (2004).


La refutación de cualquiera que haya visto de lejos un manual de lógica:

La doble formulación del complejo lo convierte en infalsable. Veamos cómo Freud formula su hipótesis, en “El yo y el Ello” (1923):
“Da la impresión de que el complejo de Edipo simple  no corresponde a la situación más frecuente. [...] Muy a menudo, un examen en profundidad saca a  la luz la forma más completa del complejo de Edipo, que es doble: una forma positiva y una  negativa, dependiendo de la bisexualidad original del niño. Eso significa que el niño no tiene  solamente un actitud ambivalente frente al padre y una elección de objeto tierno con respecto a la  madre, sino que se comporta al mimos tiempo como una niña, que manifiesta la actitud femenina de  ternura por el padre y la correspondiente actitud de hostilidad celosa con respecto a la madre”.

Es decir, la hipótesis predice todos los comportamientos posibles: Haga lo que hiciere el niño, el Complejo de Edipo se confirma. Por muy seductor que pueda parecer este mecanismo, es algo que lo eyecta fuera de la ciencia, e incluso fuera de la sensatez. Voltaire se burlaba de las predicciones  afirmando que si dos hombres decían, uno, mañana lloverá, y el otro, mañana no lloverá, inevitablemente al otro día tendríamos a un profeta. Pues bien, Freud es esos dos hombres al mismo tiempo.
De paso podemos refutar también esto, que pretende explicar el apego común a los mamíferos superiores por “el mágico poder del sexo”:

“La atracción sexual actúa también, generalmente, sobre los mismos padres, haciendo que por un rasgo natural prefiera y proteja la madre a los varones, mientras que el padre dedica mayor ternura a las hijas, conduciéndose en cambio ambos con igual severidad en la educación de sus descendientes cuando el mágico poder del sexo no perturba su juicio”.
(Freud, “La interpretación de los sueños”, 1899).

Una sola palabra: Prolactina, hormona reconocida por ser un inhibidor sexual.



El Psicoanálisis, la crítica y la censura I. Le mur o el psicoanálisis a prueba del autismo.



Le Mur es un documental  de Sophie Robert sobre el enfoque psicoanalítico del autismo y las alternativas actuales.  En él podemos ver a los psicoanalistas en estado salvaje, en su hábitat natural: el sinsentido.

Le Mur en línea:

Enlace para bajarlo, con subtítulos:

En el 2011, los psicoanalistas Esthela Solano-Suarez, Eric Laurent y Alexandre Stevens, de "La Escuela de la Causa Freudiana" demandaron a la directora,  Sophie Robert; la productora, Sarl Océan Invisible Production y, de paso, a La Asociación de Autistas sin fronteras, pidiendo la prohibición del documental y, también de paso, la suma de 290.000 euros (los psicoanalistas no pueden evaluar el dolor humano, pero pueden ponerle precio).




El fallo, inicialmente desfavorable para Mme. Robert, fue apelado, el documental liberado, y los demandantes obligados a pagar 5000 euros.



Roudinesco dijo:
"El film es fanáticamente antipsicoanalítico. Pero pienso que ella no manipuló la edición para hacerlos ver ridiculos, en cambio, pienso que escogió hablar con psicoanalistas demasiado dogmáticos".

Esta es una objeción usual, que aparece como: "el psicoanálisis está en otra parte". Es una suerte de changing the goalpoats: siempre y cuando la interpretación del psicoanalista no nos gusta, no es Psicoanálisis, si da un mal resultado, no es Psicoanálisis. Nunca terminan de ver que una doctrina tan variada, y tan ajena al contraste y la evaluación siempre puede dar cualquier resultado. No es un grave problema de los psicoanalistas, es un problema de la doctrina en sí, y su rechazo a la contrastación.




1:40: El autismo es una forma de psicosis.
2:40: Falos, cocodrilos y madres…
5:30: La depresión de la madre puede causar el autismo.
10:22: El autismo se debe a que la madre genera anticuerpos contra la parte genética del padre que existe en el niño :
"El niño tiene una parte, la mitad de sus genes, sus cromosomas que le vienen de la madre la otra mitad del padre... entonces hay una parte de la madre, que no tiene problema, pero hay una parte que es del padre y que inmediatamente es un problema, porque el organismo de la madre va a secretar inmediatamente una ola de anticuerpos, para expulsar ese bebé por la mitad extranjera al cuerpo de la madre. Es triste decirlo pero la primera cosa que la madre biológica no soporta en su hijo, es la parte que viene del padre".
16:40: Los autistas son enfermos del lenguaje, se defienden del lenguaje.
22:04: Para Lacan, los niños psicóticos y autistas son víctimas de la alienación de una madre psicogénica, una mujer que es incapaz de separarse de su hijo, un claro sustituto del pene que ella no recibió al nacer. (En efecto, los niños son sustitutos del pene…)
24:28 y ss.: Las madres pasan por un estado llamado “la locura maternal”...
25 39: La madre es natural, animal, el padre es la cultura y el lenguaje (y después dicen que el Psicoanálisis no es machista).
28:47: "Hay un gran placer erótico tomado juntos (entre la madre y su hijo)”.
30:12: La madre se excita al cambiar a su hijo, pero se le pasa al pensar en su amante...
30:52: "...en los gestos de cuidado maternal la madre puede perfectamente excitar el pene de su niño” (Bebés erectos…)

31: 06: “El padre sirve para decir lo prohibido y para proteger al niño del deseo incestuoso de la madre".
32:51: El incesto padre/hija es más frecuente que el incesto madre/hijo porque la relación madre/hijo es naturalmente incestuosa, y por ende no debe pasar al acto.
33:28: "El incesto paternal no hace tanto daño, hace que la niñas sean un poco estúpidas, pero el incesto maternal provoca psicosis".
35:40: "Cuando la madre considera la palabra del padre, el niño descubre el habla" (Eso del aprendizaje es todo mentira).
37:14: "La ley de la madre es una ley de capricho" (Es el padre el que pone orden).
38:02: El patriarcado es una suerte de símil mágico de la placenta... (Sin comentarios).
40: 20 “La terapia psicoanalítica para el autismo es una pura invención…” (Todo el Psicoanálisis es pura invención).
40:36: Otra forma de terapia psicoanalítica, "con un niño autista hago muy poca cosa (...) me siento, y espero que pase algo. Me olvido de todo (...) porque en estado de ingravidez  algo podría pasar que no puedo predecir".  (Y cobra por eso).
41:47: "Ninguna voluntad de guiar, o de educar, ninguna imposición..."
41:55: "Tratamos por todos los medios de hacerle sentir al niño autista que el Otro existe y que no es una amenaza." (¿Qué medios?)
42:50: "No me importa si el niño no hace nada, o si yo me duermo a su lado en la consulta. Estoy acostumbrado a hacerlo en mi trabajo de analista. (...) eso supone ir contra el funcionamiento social que quiere que estemos siempre apurados…” (El señor es antisistema con el dinero de los pacientes).

Imagen de "Lacan para principiantes", de Darien Leader.
44:12: “Cantar, y abdicar de la idea de un progreso,  cuando me pagan para curar. Por eso yo estoy en conflicto”. (El conflicto de un estafador).
47:09: "La invasión de las terapias cognitivo-comportamentales es reciente, y el Psicoanálisis  lucha contra ellas... para mantener viva la subjetividad...las singularidades de cada sujeto. (Ciertamente, incluso hubo  un congreso contra las TCC en Francia. Usualmente, se las desdibuja un poco, por ejemplo, las TCC no tienen nada en contra de la subjetividad).
48:24: "El diálogo con las neurociencias no es que nos conformemos de los resultados, y mostrar que estos en nada cambian nuestra práctica fundamental (ISTA), sino también tratar de que la humanidad viva sin mucha esperanza en las buenas noticias que se publican y que son hechas sólo para mantener una cuota de buenas noticias". (Así es. Eric Laurent nos informa que las neurociencias no importan, y que las noticias científicas son fabricadas porque existe una cuota de buenas noticias (¿20%? ¿17.4%?) que los medios deben publicar).

La voz común es que se sacó todo de contexto. Pero, ¿cuál es el contexto en que una frase deja de ser una estupidez para convertirse en algo aceptable? ¿El sarcasmo?
Quizás el contexto es "Ahora diré una estupidez:".

Un modo relativamente fácil de probar que la madre se siente sexualmente atraída por su hijo (de cero a 5 años) es notar si se activan las mismas zonas cerebrales que con la atracción sexual o si todo resulta de las mismas hormonas, o si su conducta es similar.
La respuesta conductual común no es para nada igual.
Después del parto y durante los primeros meses de lactancia, la mujer pasa por un periodo de infertilidad en el que no hay ovulación ni menstruación.
  Hay un descenso de estrógenos, progesterona, testosterona, y la prolactina inhibe la ovulación. Si bien existen casos de orgasmos durante la lactancia, no son demasiado frecuentes.



Le mur extra: Teaser sexual:





0:48: "Es un misterio cómo se ha perpetuado la especie humana, el deseo sexual es antinatural".
0:54: "No hay relación sexual, eso es lo que nos diferencia de los animales".
1:50: "La pulsión sexual es del orden del canibalismo, del incesto, de la muerte".
2:38: "Que una mujer tenga una carrera y gane dinero es algo fálico".
2:59: "La belleza es fálica".
3:10: "La mujer no tiene una inscripción en el inconsciente, el inconsciente es una máquina fálica".
3:28: "La vulva no es visible".
4:15: "El sexo de la mujer no puede ser nombrado, no tiene significante propio…”
4.47: "No hay nada más femenino que una mujer que se aproxima a un hombre, porque el cuerpo de la mujer es fálico".
4:40: “El clítoris es fálico" (Freud decía que es un pequeño pene. Porque todas las niñas ven penes en su infancia, TODAS...)
5:35: Tacos, maquillaje, etc., "son máscaras para una mujer que no existe".
5:43: "Las mujeres aprenden en las revistas lo que es una mujer, por eso las revistas tienen tanto éxito".
6:11: "Las mujeres existen, pero La mujer sólo existe en la psicosis".
6:41: "La mujer existe en los excesos, según Lacan, la mujer real es Medea, que mata a sus hijos".
7:52: "El pedófilo nos enseña que no hay diferencias sexuales, y se enamora de los niños…
8:31: "Perversión = père (Padre) Version. Versión del padre, es la imaginación del goce del padre".
8:44: "El pedófilo quiere ser un buen padre, que no sólo ama y demuestra amor al niño, sino que también quiere que el niño sienta plaaaceeeerrr"
9:10: "La perversión viene a sustituir la ausencia sexual que no se puede hallar en el inconsciente" (No pueden hallar una ausencia...)
9:22: "Reprimimos nuestras pulsiones sexuales porque todos somos pedófilos". (Todos tenemos un "pedófilo interior").

No queda mucho más por decir.













El Psicoanálisis y la Ciencia. Hipótesis Falsadas II. Sueños y Lapsus.


 A menudo se pretende salvar al Psicoanálisis aduciendo que trata temas olvidados por la ciencia o que la ciencia no puede explicar (los sueños, los lapsus, la represión, etc.). Esta lastimera objeción siempre acompañó a los religiosos, que pretenden refugiar a Dios en aquello que la ciencia aun no sabe con exactitud (el origen del universo o, en el pasado,  la diversidad de las especies,  por ejemplo).  

Es inútil por dos razones:
A- Es una falacia conocida como ad ignorantiam, consistente en afirmar la verdad o falsedad de una proposición aduciendo la falta de pruebas en su contra.
B- La ciencia sí tiene hipótesis que explican buena parte de los “misterios” de la mente, y a menudo son contrarias a las del Psicoanálisis.
Veamos qué hay en esos rincones oscuros en donde antes reinaba el Psicoanálisis:

1-Los sueños, su interpretación, explicación,  etc.

Empecemos por la teoría, Freud nos dice que los sueños son de “cumplimiento de un deseo”, consciente o no-, y que tienen un “contenido manifiesto” (el obvio: soñamos con un pato) y un “contenido latente” (El pato es en realidad un pene. Es el contenido  que Freud “descifra” con su “método”).
Asegura, en “La Interpretación de los sueños” (1899):

 “Bien se ve cuán cómodamente dispone las cosas el sueño; puesto que su exclusivo propósito es un cumplimiento de deseo, está autorizado a ser un egoísta completo”.

“Repárese tan sólo en que nuestra doctrina no se apoya en la consideración del contenido manifiesto del sueño, sino que se refiere al contenido de pensamiento que se discierne tras el sueño mediante el trabajo de interpretación. Al contenido manifiesto del sueño le contraponemos el contenido latente. Es verdad que existen sueños cuyo contenido manifiesto es de índole más penosa. Pero, ¿alguna vez intentó alguien interpretar esos sueños para descubrir su contenido de pensamiento latente? Si no es así, ninguna de esas dos objeciones nos alcanzan; sigue siendo posible que también los sueños penosos y los de angustia se revelen, después de la interpretación, como cumplimientos de deseo.”

Eso le permite a Freud descubrir que una adolescente virgen que sueña con una lámpara que se le cae encima en realidad… ¡quiere acostarse con un gordo cuarentón casado y amigo de su padre! (al que rechaza y dice odiar y temer en la vigilia, pero ya todos sabemos cómo es Freud).

Según Freud, las defensas del yo se relajarían durante el sueño, lo que hace que los impulsos reprimidos se acerquen al umbral de la consciencia. Pero por obra del “trabajo de sueño”, son transformados en símbolos que disimulan esos deseos ocultos. Sin esa censura, éstos despertarían por la inquietante erupción de lo reprimido (algo que ciertamente no ocurre, pues podemos tener sueños horrendos sin despertarnos).
El analista debe ir más allá del contenido manifiesto y desentrañar  un contenido latente (el significado profundo, encubierto, misterioso, y probablemente inexistente del sueño).



Gracias a esa dilucidación del contenido latente Freud nos puede explicar que un sombrero, un cuchillo, una espada, un tallo, un tronco, un fusil, unos cañones, las serpientes, los peces, las corbatas, el pie, y las lámparas son, en realidad, penes…
Ahora bien, si al soñador le convenía soñar un pene, y no un sombrero, ¿qué sentido tiene soñar un sombrero? ¿Todos soñaron inútilmente hasta los últimos meses del siglo XIX, cuando Freud develaría ese significado profundo?
Veamos cómo se interpreta (Interpretación de los Sueños, 1899):

“… el contenido manifiesto nos es dado como un jeroglífico, para cuya solución habremos de traducir cada uno de sus signos al lenguaje de las ideas latentes.

“Pues bien: el sueño es exactamente uno de estos jeroglíficos…”

Los jeroglíficos egipcios fueron un misterio hasta que se hallara la Piedra Roseta –en 1799-, un cascote que contenía un mismo texto traducido a tres lenguas: demótico, griego, y jeroglíficos, que usaría Champollion para develar el significado de éstos.


Antes de 1799, Athanasius Kircher, era un polímata del siglo XVII, en cuya vasta obra llena de teorías estrafalarias analizó el Manuscrito Voynich, propuso un lenguaje universal, ideó los planos para un piano de gatos, e inventó la linterna mágica. Entre 1650 y 1654 dedicaría su atención a descifrar los jeroglíficos egipcios, con el resultado de no haber acertado en el significado de un solo símbolo.


Majestuoso piano de gatos diseñado por Athanasius Kircher.
No hay razón alguna para creer en las interpretaciones de Freud, ni forma alguna de cotejar su validez (no existe la Piedra Roseta de los sueños).
Sin embargo, la validez de la interpretación del sueño estaría dada, ya por el paciente, que acepta la interpretación, o por su cura.
Ninguna de las dos opciones es atendible: lo que el paciente acepte es indiferente, en tanto no sería la primera vez que alguien aceptó explicaciones idiotas. Y en cuanto a la curación, es una idea risueña, pues Freud no curó un solo paciente en su vida.

Otro punto en contra de la interpretación freudiana es que, si bien tenía en cuenta la elaboración secundaria -el añadido que el paciente hacía al relatar el sueño, que ciertamente lo contaminaba (la memoria no es una cámara fotográfica, y es común que distorsionemos los hechos cuando los recordamos)-, no insistía en eliminar este factor: no pedía que los pacientes tomen nota inmediatamente al despertar, y de hecho tampoco lo hacía él mismo, por lo que más que interpretar sueños interpretaba confusos recuerdos de sueños.

La Refutación de los neurólogos.

La teoría de Hobson –llamado el Anti-Freud- de la Activación-Síntesis hace depender a los sueños del cerebro. Durante el sueño paradójico, que dura unos 90 minutos, el aumento de acetilcolina estimula los centros emocionales del cerebro, mientras una reducción de la serotonina y norepinefrina deprimen las áreas encargadas de la atención, la memoria y el razonamiento. El sueño resultaría un intento del cerebro de dar coherencia a un cúmulo de información sin sentido transmitido por el puente de Varolio.
Si bien los pensamientos y emociones del soñador influyen, no hay nada sobre “cumplimiento de deseos inconscientes”, ni un oscuro trabajo mental para simbolizar y oscurecer el contenido del sueño.
En cuanto a su interpretación, Hobson, en “El cerebro soñante (1992)” nos dice que:

   “… el significado del sueño es por tanto más claro  que oscuro. El contenido de la mayor parte de los sueños es directamente legible sin decodificación.  Al ser el estado onírico abierto, los sueños de los individuos pueden efectivamente revelar estilos de  conocimiento, aspectos de la visión que un individuo tiene del mundo y de las experiencias  históricas específicas de ese individuo.”  


Hobson, J. A., McCarley, R. M., “The brain as a dream state generator: An activation-synthesis”, American Journal of Psychiatry, 134, pp. 1335-1348 (1977).


Hobson, J. A., Pace-Schott, E. F., Strickgold, R., “Dreaming and the brain: Toward a cognitive neuroscience of conscious states”, Behavior and Brain Sciences, 23, pp- 793-842 (2000).



2- Los lapsus.
Freudian Slippers.
 En “Psicopatología de la Vida Cotidiana” (1901), Freud interpreta que los olvidos, lapsus, y el tartamudeo son productos del Inconsciente que, siempre molesto, trata de recordarnos algo que reprimimos.

“La formación de sustituciones y contaminaciones en el trastrabarse (lapsus) es, pues, un esbozo de aquel trabajo condensador al que hallamos como diligente constructor del sueño.”
“Respecto de otros casos de trastrabarse, se puede suponer que la asonancia con palabras y significados obscenos es el perturbador genuino. La desfiguración y deformación deliberadas de las palabras y giros idiomáticos, de que tanto gustan las personas mal educadas, no se propone otra cosa que recordar lo prohibido a partir de una ocasión inocente; y este jugueteo es tan común que no nos asombraría que se abriera paso también de manera inadvertida y contraria a la voluntad”.

Y todo esto minado de ejemplos de anécdotas minúsculas, de personas irrelevantes, con un afán sólo comparable al de una vieja chismosa.
Por ejemplo:

“No quiso su memoria (la de una paciente) comunicar por qué lugar de su cuerpo la tomó la mano indiscreta y voluptuosa del otro. Inmediatamente después de la sesión, va de visita a casa de una amiga y platica con ella sobre residencias veraniegas. Preguntada por la ubicación de su casita en M., responde: «En la cadera del monte {Berglende}», en lugar de «ladera del monte {Berglebne}»”.

Los psicolingüistas realmente estudian experimentalmente los lapsus, y  los atribuyen a la fatiga, el stress, los estados alterados, los nervios, o la ansiedad; y se dividen en dos amplios grupos:

Lapsus por semejanza fonética: “cadera” en vez de “ladera” (o “madera”, etc.).
Lapsus por semejanza semántica: “chino” por “japonés” (o “asiático”, etc.).

Que a su vez responden a la canalización: el cambio de una palabra desconocida por otra semejante, pero familiar.
Y el primado: lo que sea que nos esté preocupando en ese momento.

Carroll, David, Psychology of language (1986).
 Victoria Fromkin. Speech errors as linguistic evidence (1974).
The Relationship Between Tongue slips and the Field of Linguistics Zaynab Abbudi Ali (M. A) (2007).

Los errores mencionados en Freud ofrecen estas dos características:

Lapsus en Freud:
1.         IV 28-29 Freud:           Dr. Nervi          N. . Nerven
2.         34-37     Ferenczi:       Verona            Capua
3.         37-39     Freud:           Calatafini         Castelvetrano
4.         39           Hitschman:   Gilhofen         Gallhof
5.         3940      Sachs:            Pegli                  Peli
6.         4041      Freud:           Bisenz              Bisenzi
7.         4346      Stárcke:         Erdmann        Lindeman
8.         48-50     Reik:               Ben-Hur          Ecce Homo

   Michael T. Motley, sometió a control experimental esta hipótesis:

Los grupos debían repetir conjuntos de dos palabras, sin sentido, pero que eran fácilmente confundibles con otras: por ejemplo, “pindas liernas”.

 Un grupo (A)supuestamente iba a recibir choques eléctricos con cada error,
Un segundo grupo (B), simplemente debía ser entretenido por una asistente atractiva, seductora, y vestida de manera provocadora.
Un tercer grupo (C), de control, llevaba a cabo la prueba sin los alicientes anteriores.
El resultado fue que la suplantación ocurría con mayor frecuencia en aquellos sintagmas que se vinculaban al aliciente del grupo (“Lindas piernas”, en el grupo B), lo que probaba la importancia de la canalización y el primado, pero no hacía comparecer al Inconsciente.

Sebastiano Timpanaro, en Su libro “El lapsus freudiano” (1974), también proponía la canalización, además de analizar –y destruir- el célebre caso del “Aliquis”.

En “Psicopatología de la Vida Cotidiana” Freud relata –o inventa- el caso de un paciente que le refiere mal una frase de Virgilio en la Eneida:

Exoriare  (Aliquis) nostris ex ossibus ultor!”

(Que nazca un  día de mis cenizas un vengador, VirgilioEneida, IV, 625)

Omitiendo ese“Aliquis” (Alguien, alguno).

A instancias de Freud el paciente casual se dedica a relacionar la palabra omitida,  “Aliquis”,  con cualquier cosa: A-liquis, Reliquias, Liquidación, Fluidez, Flujo, Simón de Triento, un artículo sobre San Agustín, un Señor llamado Benedicto, San Jenaro y el milagro de la sangre, etc.

El resultado es que el inconsciente del joven omitió esa palabra por su temor de que su novia esté embarazada, y este temor fue motivado por un retraso…

Pero, ¿estaba en la palabra “Aliquis” todo eso, o simplemente era una preocupación del paciente que iba a relacionar cualquier cosa con dicha preocupación? ¿Ese Inconsciente políglota asocia entre palabras de diverso idioma, como latín y alemán? Convengamos que no es una cadena sencilla de proposiciones la que lleva de Virgilio a un retraso en el ciclo.

Freud resume que esa preocupación causó el lapsus, y lo prueba con una sinuosa cadena de asociaciones (el paciente había reprimido eso, aunque luego se muestra de lo más locuaz al explicarlo y comentar lo que supuestamente reprimió). Pero cualquier cadena de asociaciones podría demostrar lo mismo, e incluso se podría tomar cualquier palabra de la frase (o de la lengua). La asociación va de una lengua a otra, por semejanza fonética o semántica, de modo que no es muy difícil llegar a cualquier cosa.
Timpanaro propone que, si el joven olvidaba la palabra “Exoriare” (Surgir), se podría pasar también a la idea de “nacimiento”, temida por el paciente.
Si olvidaba “Nostris” (Nuestro), se lo podría vincular con el “Padre Nuestro”, o Dios padre, de donde se podría seguir asociando hasta los santos y San Genaro.
Si olvidaba “Ossi” (Huesos), en tanto que los huesos son reliquias típicas de los santos católicos, además de pensar en “Os” (Boca), y en el beso con su novia que lo llevó al problema actual.
Ultor” suena parecido a “Eltern”, padre, en alemán, o “ultimátum”, o el concepto de venganza, ilustrado con el cuento de San Simón de Triento, etc.
Añado yo otra:
Si el joven hubiese olvidado la palabra “pez”, esto se podría relacionar a la vesica psicis, símbolo de los primeros cristianos (y de ahí vamos a los santos); o a la forma de la vesica psicis, aunque piscis también refiere al horóscopo y al calendario, y en alemán “Fisch” suena como en francés “Fisc” (Impuesto, Aduana) y “Fichu” (Malvado, Maldito), en inglés es parecido a “Filch” (Hurtar), y “Fishy” se emplea en la expresión “here's something fishy going on” (aquí hay gato encerrado), además de la alusión a “pescar”, y…



Gracias al “método freudiano” de interpretación caótica es fácil partir de cualquier punto y llegar a ninguna parte.

Sebastiano Timpanaro, The freudian slip (1973).


Aquí un fragmento: